La historia de Mai Bras: de los murales a las prendas personalizadas esta me gusta, ahora
Los primeros pasos
Si hay algo que siempre me definió fue la necesidad de crear.
Soy diseñadora, fotógrafa y una apasionada por transformar ideas en proyectos que conecten con las personas. Nunca pude quedarme haciendo una sola cosa; siempre estuve buscando nuevas formas de expresar mi creatividad.
Mi primer emprendimiento fue de decoración. Diseñaba y producía objetos para transformar espacios, hasta que esa pasión evolucionó hacia el mundo de los murales.
Mi etapa como muralista
Durante varios años encontré en los murales mi forma de expresión. Cada pared era un lienzo donde podía contar una historia a través de los colores, las formas y las texturas. Ahí descubrí que lo que realmente me apasionaba era diseñar universos visuales, crear algo que transmitiera una emoción y dejara una huella.
uando la vida cambia, la creatividad también
Pero la vida también cambia.
Con la llegada de mis dos hijos, especialmente cuando mi hija era muy pequeña, empecé a sentir que los tiempos ya no eran los mismos. Pintar un mural implicaba horas de trabajo fuera de casa, traslados, jornadas completas y una organización que muchas veces era difícil de sostener.
Fue entonces cuando apareció una pregunta que cambió todo:
¿Y si pudiera llevar mis diseños a otro formato?
El nacimiento de Mai Bras
Así comenzaron a nacer mis primeras estampas.
Lo que antes pintaba sobre una pared empezó a convertirse en diseños para pañuelos. Descubrí que podía transmitir la misma identidad, el mismo color y la misma esencia, pero en una pieza que cualquiera pudiera llevar consigo.
Sin darme cuenta, ese pequeño cambio terminó convirtiéndose en una nueva marca.
Así nació Mai Bras.
Al principio fueron los pañuelos. Después llegaron las bikinis, con estampas exclusivas y una identidad muy marcada. Pero, una vez más, sentía que todavía había mucho por explorar.
Seguí diseñando.
Seguí probando.
Seguí creando.
Reinventarme una vez más
Fue entonces cuando las remeras aparecieron en mi camino y entendí que la personalización podía ir mucho más allá de una estampa.
Así nació una de las propuestas que más me representa hoy: el Patch Bar.
Más que personalizar una prenda, quería que cada persona pudiera diseñarla a su manera. Elegir parches, combinarlos, jugar con los colores y crear una pieza única, imposible de repetir.
Lo que comenzó como una idea para mis productos terminó convirtiéndose también en una experiencia.
Hoy llevo el Patch Bar a cumpleaños, eventos sociales, casamientos y encuentros corporativos, donde cada invitado vive el proceso creativo y se lleva un recuerdo hecho por él mismo.
Mucho más que una marca
Eso es, quizás, lo que más me identifica.
No me interesa solamente vender un producto.
Me gusta crear experiencias.
Me gusta que las personas participen del proceso creativo, que se apropien del diseño y que se lleven algo que tenga un significado especial.
Porque, al final, eso fue lo que hice durante toda mi vida.
Primero fueron espacios.
Después murales.
Luego estampas.
Hoy son prendas, experiencias y proyectos que siguen evolucionando conmigo.
Y creo que esa es la esencia de Mai Bras.
Una marca que nació de la necesidad de seguir creando, adaptándose a cada etapa de la vida, sin perder nunca la pasión por el diseño..
creatividad – diseñar – diseño grafico – diseño indumentaria – estampas – personalizar – patch bar – eventos – funes